En 1992 otra compañia se apuntó al tema este de las aventuras gráficas. Los que no lo hicieron fueron un poco tontos, no hay que decirlo. Se llamba Westwood Studios y el juego que sacaron era The Legend of Kyrandia.

El juego trata sobre un reino sumido en una paz eterna, Kyrandia. Un reino de magia y alegría, donde el poder de la magia viene de la Kyragema. Aquí que apareció un bufón llamado Malcom que le dió una vená y robó la Kyragema, cargandose a los monarcas del reino gracias a la magia que ha obtenido. El padre de la reina, Kallak, que además es mago, de los mejores, como no, le echa un hechizo para que no pueda abandonar el castillo donde ha matado a los reyes. Entonces el viejo se va al bosque con su nieto, el principe, para vuestra información se llama Brandon (si, como el de sensación de vivir).

Hasta aquí la cosa más o menos se sigue, ¿no? Pues bien, como los magos no tienen la Kyragema van perdiendo su poder, como Superman con la Kryptonita, y se vuelven unos zorongos; y como el bufón es más listo que el hambre o los ratones coloraos y encima él si que tiene la Kyragema logra fugarse del castillo. Seguimos, como todavía está rabiando con el viejo mago Kallak lo primero que hace es hacerle una pequeña visita y le convierte en piedra. Como no podía ser de otra manera llega Brandon (el principito) y lo ve en ese estado, así que a cargarse al bufón.

Esta vez no se copiaron de Lucas el sistema SCUMM, sino que mediante un cursor lo usamos para todo, para hablar, coger, usar... y abajo tenemos el inventario con los objetos dibujados, en fin, sencillo.

Un mundo de magia, dragones, fantasía, mummmm, suena muy bien.

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